Así que aquí es donde caiste,
y mí me dejan para vender el camino que recorre el cielo,
a través de millas de infierno nublado,
justo hacia arriba, no mires atrás,
convirtiéndose en harapos,
y dejando las mercancías para otro día.
y mí me dejan para vender el camino que recorre el cielo,
a través de millas de infierno nublado,
justo hacia arriba, no mires atrás,
convirtiéndose en harapos,
y dejando las mercancías para otro día.