"Lo odio. Tanto como lo amo.
Por hacerme sonreir de las formas menos esperadas.
Por agarrarse fuerte a mi corazón.
Sin que siquiera él lo sepa, también está en mi muñeca.
Sin haberlo yo sabido, sigo presente en su mente.
Después de un día de antipatismo social y mucha bronca
aparecés para calmarme. Y convertido en miles de
flashbacks te aprecio y vuelvo a extrañar.
Así como extraño un poco a los otros dos engendros.
Son los tres diferentes pero algo en común es gigante
y fuerte como lo que nos unió (y quizás es eso mismo,
lo que fue).
Realmente no me importa que alguien sepa interpretarme,
Mi cabeza (quizás por suerte) no contagia a mi
cuerpo, y entonces solo te estoy pensando.
Que te importa que te salude.
Que me recordás que ahí estás. Lo sé. Nunca
te fuiste.
Sos hermoso y libre. Puedo apreciarte desde acá.
Pero quizás, mejor... (Pensar cómo continuar la frase
y que nada sea mejor a eso).
Que seas hermoso y libre.
Feliz cumpleaños bonito.
Guadalupe."