G

G

martes, 31 de enero de 2012

89

Más que antes te quiero.
No se si eran las gotas de la lluvia cayendo sobre nuestros cuerpos, o el momento inimaginable de caminar sin apuro,  juntos, de la mano.
 Hoy como nunca, sostuve tu mano sintiéndote, deseando tenerte cerca lo más posible.
Sos más que lo que eras.
Somos más de lo que un día pensé.
Hoy me di cuenta de que más allá de todo, y por todo, te amo.

Infinito.

martes, 24 de enero de 2012

88 y 3

Había una vez una niña, casi mujer. Vivía alrededor de millones de personas. Montones de opiniones diferentes irrumpían sus pensamientos. A veces se alteraba al buscar un descanso y no encontrarlo.
Ver las cosas de otro modo, parecía erróneo.
Ella siempre buscaba más. Quería sentirse complacida, feliz. 
Por eso se cambió muchas veces de colegio, ya no recuerdo cuántas, pero muchas.
Siguió conociendo gente diferente.
Punks rebeldes, románticos empedernidos, vegetarianos amantes de los animales, gente sabia, gente tonta, gente, gente, y más, gente.

Un día de casualidad se chocó con un chico, casi hombre. Mas o menos de la altura de la niña, casi mujer. Ella no le dio mucha atención, lo veía igual a todos; un poco apresurado al hablar, amante de la música aparentemente.. 
Un día hablaron. Sin razón él le contó dos secretos. Conversaron sobre ello casi toda la mañana.
Algo comenzaba.

Con el pasar de los días, semanas, meses, se fueron conociendo.
Ella le escribió en una carpeta 
"Veo una linda amistad llegando.."
Y se equivocó.
Todo desembocó en amor.
Como un nuevo amanecer, como una nueva vida, juntos, felices.

Los dos habían sufrido ya por amor. Tenían miedo, pero también esperanzas, sueños a cumplir, los dos, uno al lado del otro.


La historia todavía no termina, y no veo venir el final. 
Solo tres meses, cuatro en realidad, del principio pasaron.

Y la chica, casi mujer, le dijo al chico, casi hombre: "Te amo, y todos los días te vuelvo a elegir."

Y el chico, casi hombre, le dijo a la chica, casi mujer: "Tenemos toda la vida juntos."




domingo, 22 de enero de 2012

87

Una sola canción me recuerda ese camino.
Esas idas casi corriendo a tu casa, olvidándome de el viento desaliñando mi uniforme, cruzando en diagonal, ahorrándome en saludos, metros de más me volverían loca.
Solo esa canción expresaba exactamente lo que sentía yendo a vos.
Por una, dos o cinco horas, eso jamás importó.
Solo importaba verte, y estar cerca tuyo lo más posible. 

Corriendo hacia vos.



86

En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas. - Julio Cortázar.

martes, 17 de enero de 2012

85

Nosotros lo hacemos todo
todo
por nuestra cuenta.

No necesitamos
nada
ni a nadie.

Si me acuesto aquí,
Si simplemente me acuesto aquí.
¿Te acostarías conmigo
y simplemente te olvidarías del mundo?

Aun no se muy bien
como decir
como me siento.

Esas tres palabras dicen demasiado,
pero no son suficientes.

Si me acuesto aquí.
Si simplemente me acuesto aqui.
¿Te acostarías conmigo
y simplemente te olvidarías del mundo?

Olvidarte de lo que nos dijimos,
antes de que nos volviéramos tan viejos
muéstrame un jardín que reviente de vida.

Malgastemos el tiempo
persiguiendo autos
alrededor de nuestras mentes.

Necesito tu gracia para recordarme
y para encontrarme a mi mismo.

Si me acuesto aquí.
Si simplemente me acuesto aqui.
¿Te acostarías conmigo
y simplemente te olvidarías del mundo?

Olvidarte de los que nos dijimos,
antes de que nos volviéramos tan viejos
muéstrame un jardín que reviente de vida.

Todo lo que soy.
Todo lo que fui alguna vez,
Está justo aquí en tus ojos perfectos, eso es todo lo que puedo ver.
No se donde.

Estoy confundido también por el por qué.
Solo quiero saber que aquellas cosas
nunca cambiaran para nosotros después de todo.

Si me acuesto aquí.
Si simplemente me acuesto aquí.
¿Te acostarías conmigo
y simplemente te olvidarías del mundo?

84


Todo esto se siente tan extraño y falso.
y no perderé un minuto sin ti.
Para.
Vete.
Aléjate de estos mentirosos.
Toma mi mano.
Cruza tus dedos con los míos.
Caminaremos en este cuarto oscuro por última vez.
Dime que abrirás los ojos.

83

Momentos de pensar.




Me siento en donde estar cómoda no sea una complicación, me sueno el cuello para un lado, para el otro, me sueno los dedos, miro a donde sea, apoyo la cabeza contra la pared; ahora miro al techo, cierro los ojos, y solas, las imágenes de lo que tengo que pensar, vienen a mi cabeza.


A veces trato de evitar pensar en lo que tengo que pensar. Pero se que nunca funciona. 

Entonces vuelvo.  Porque en realidad nunca pude irme,
Abro los ojos dentro del pasado y siento otra vez.
No siempre siento lo mismo.
 Es casi siempre que aclaro mis emociones, pero no estoy segura de si en realidad, las corrijo.


Muchas veces, me pregunto si está mal revisar mis sentimientos, mis despertares a las diversas situaciones.
Porque, si en el preciso momento en el que estaban ocurriendo las cosas, yo grité, callé, lloré, o no hice más que negar con la cabeza, tuvo que haber sido auténtico; tuvo que haber sido lo que mi cuerpo y mente expresaron.. ¿Y por qué está mal sentir lo que siento? ¿Que es sentir mal
 Todo vuelve a la infinita duda de saber si se debe sentir lo correcto, o simplemente, se debe sentir.


De lo que pienso,  cada vez escribo menos.
Con el tiempo me fui dando cuenta de que todo lo que puedo mostrar, todo lo que puedo decir, puede ser usado en mi contra. 
 Quizás algún día vuelva a sentirme en confianza como para dejar de un lado ciertas metáforas, y hablar claramente, como cara a cara. 


Hasta un indefinido luego.
Guadalupe.

viernes, 13 de enero de 2012

82

A veces simplemente dan ganas de hacerlo.
¿La victima?
Debería esperárselo uno de estos días.




Escena de Whip It.

martes, 3 de enero de 2012

79

No por miedo a perder, vas a dejar de jugar.

78

Cien cosas me pasan por la cabeza.
 Por un lado, creo ver algunos aspectos sociales rondando mi círculo con mayor claridad. Sin necesidad de esas charlas con mi compañero de reflexión, sigo pensando sola, y sosteniendo mis decisiones, mi eje.


¿Para qué tratar de revivir al muerto? Su ciclo terminó. Necesito entenderlo, el ya lo sabe.
 Acá ya no tengo nada más que hacer.