Había una vez una niña, casi mujer. Vivía alrededor de millones de personas. Montones de opiniones diferentes irrumpían sus pensamientos. A veces se alteraba al buscar un descanso y no encontrarlo.
Ver las cosas de otro modo, parecía erróneo.
Ella siempre buscaba más. Quería sentirse complacida, feliz.
Por eso se cambió muchas veces de colegio, ya no recuerdo cuántas, pero muchas.
Siguió conociendo gente diferente.
Punks rebeldes, románticos empedernidos, vegetarianos amantes de los animales, gente sabia, gente tonta, gente, gente, y más, gente.
Un día de casualidad se chocó con un chico, casi hombre. Mas o menos de la altura de la niña, casi mujer. Ella no le dio mucha atención, lo veía igual a todos; un poco apresurado al hablar, amante de la música aparentemente..
Un día hablaron. Sin razón él le contó dos secretos. Conversaron sobre ello casi toda la mañana.
Algo comenzaba.
Con el pasar de los días, semanas, meses, se fueron conociendo.
Ella le escribió en una carpeta
"Veo una linda amistad llegando.."
Y se equivocó.
Todo desembocó en amor.
Como un nuevo amanecer, como una nueva vida, juntos, felices.
Los dos habían sufrido ya por amor. Tenían miedo, pero también esperanzas, sueños a cumplir, los dos, uno al lado del otro.
La historia todavía no termina, y no veo venir el final.
Solo tres meses, cuatro en realidad, del principio pasaron.
Y la chica, casi mujer, le dijo al chico, casi hombre: "Te amo, y todos los días te vuelvo a elegir."
Y el chico, casi hombre, le dijo a la chica, casi mujer: "Tenemos toda la vida juntos."