G

G

viernes, 17 de agosto de 2012

No conozco.

Es confuso no saber donde catalogarte.
Estaba ordenando mi pieza, escuchando una canción triste, y viniste a mi mente.
Vos, con tu fuerza que no es; tu llanto, esa lluvia interna que quiero que termine.

No sé por qué pero quiero que estés bien.
No me interesa quien no conozco.
Y no te conozco.

Agarré una hoja y escribí para no olvidar.
Buscando tu bienestar, una sonrisa que refleje el saber de que acá estoy.
No creo decírtelo.

Mi intuición no me dice nada.
Mi cabeza no trabaja a futuro.
Y mis ganas, a veces se vuelcan y te busco.

No espero nada.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Una mancha.




Escucho cada acorde, y ahí estás.
Tocando, feliz, mirándome de a ratos; con el ceño fruncido, concentrado, dándolo todo en esos cinco minutos de canción.
 Solos en tu habitación.
Nos olvidamos del mundo.
 Sabemos que no existen límites entre nosotros, y lo aprovechamos.

Y ahora "...vivo en un mundo que no existe...".
Recuerdo y no tengo más que eso.

No puedo mentirme y decir que me querés.
No puedo mentirte y decirte que no te miro, que no observo cómo cambiás, de qué forma te movés ahora que el panorama cambió.

Es una historia que terminó, que a la vez está tan presente en los dos..
Son cicatrices que no cerré.
 Heridas que te cambian. Para siempre.

Son dolores que causan rechazo, bronca.
Sos un pasado marcado, una mancha.

Y trato.
Intento mirarte como si fueras un extraño.
Trato de ser fuerte y verte justo a los ojos.
Vos no podés ni intentarlo.

Más allá de pensar en qué aprendi.
Espero pensar que vos aprendiste.


Es tiempo de cambiar.
Crecer a los golpes al lado tuyo parecía una estupidez.
Ahora siento dolor, la sangre está cayendo, y cada lágrima me limpia un poco más.
Chau.