Inquieta, espero.
Caigo.
Vuelo.
Y vuelvo.
No sé cómo seguir.
¿Por qué tiene que ser tan difícil?
Realmente no me siento bien así.
Es muy fácil distraerse, y sin embargo, no lo consigo.
No.
Me resigno a pensar en que este, es un momento definitorio.
Yo, mejor, sigo volando, en mi mundo.
Lo que quiero, de una puta vez, tiene que ser lo que tengo.