Yo sé que crees que nadie puede verte.
Nadie y todos.
Todos te ven. Nadie te miró.
Muchos lloraron con vos, y solo alguien lo hizo realmente.
Caminar con un peso del tamaño del mundo entero, sola.
Correr sin avanzar, queriendo alejarte.
(Y detesto cada vez que te despedís con un 'te quiero', porque lo hacés cuando más vulnerable estamos entre nosotras.)