Podría animarme, y enfrentarlo.
Podría pasar.
Tantas veces nos quedamos con la duda de lo que podría haber pasado.
Pero otras, no alcanza.
Lo intentamos.
Cuesta el primer paso.
Es fácil moverse frente a un espejo.
(Aunque no tanto cuando el espejo habla)
Los nervios, y ansias son inevitables.
Sonrío, porque soy un poco más feliz, un poco menos triste, sabiendo que lo que está pasando, no es un quizás; está ocurriendo, y más que nunca, sigo insistiendo, en que ese mundo paralelo en el que somos tan unidas, entonces no queda tan lejos.
Convencida de lo que siento, sigo esperando, sin apuro.
Una etapa es la que termina, eso puede no significar nada.
Ahora que se que estás leyendo esto, te digo:
Podría ser.