Hoy, ese concepto no me importa.
Sos mi mejor amiga ahora. Ahora sin importarme después, porque no puedo.
Conocés mis mayores debilidades, mis casi imposibilidades, hasta los caminos que pude haber tomado y dejé.
Generalmente logro captar los principios.
La introducción de una historia se plantea siempre de manera tan simple..
Pero no de esta.
Y no hay nudo, hay miles.
No hay final, no lo veo, no lo puedo definir.
La vida creo, está formada de decisiones y azar. Qué combinación..
Es la vida, la que parece separarnos a futuro.
Pero decidimos continuar la historia.
Habrán más capítulos; personajes en el medio y por abajo, por arriba, por todos lados.
Una semana (pensando a lo que estamos acostumbradas) ya nos parece mucho.
No quiero pensar cómo va a costarme acostumbrarme a pensarte de lejos.
No quiero ni saber cuantas horas vamos a hablar por teléfono, cuantos días te voy a ver a la cara.
Y lo pienso. Y todo es poco.
Y poco es nada.
Y nada, es todo.
Me quedo con las risas, las palabras, las formas.
Me quedo con lo que queda por venir.
Me quedo con el domingo, que espero.
Mejor amiga.
Qué término de nena.
Qué bien puedo sentirlo cuando hablo de vos.
Seguiré siendo cursi e indiferente cuando quiera.
Vos vas a ser Evelyn, la más fea de las feas, mi eterna compañera de rigor deportivo; siempre adelante de mi en el banco, con puré expectante, brazos en des articulación curiosa.
Te quiero y necesito así.
Cómo es y no es esta historia.
Cómo va a ser, porque nunca va a dejar de ser algo que ya fue.
Feliz día, mi mejor amiga.
Cabe destacar, que me sentí extraña publicando esto. Pero es lo que hoy siento. Ya lo charlaremos. Tengo miedo de que veas esto de forma muy diferente. Chau-